Cuando la merma de almacén se anota como un número global al final del mes, sin desglosar su origen, es imposible saber si el problema son las roturas, los productos caducados o simples errores de conteo.
Qué conviene registrar sobre cada merma
- Motivo: rotura, caducidad, error de conteo, robo u otra causa identificada.
- Cantidad y valor del producto afectado, para dimensionar el impacto real.
- Momento y ubicación donde se detecta, para identificar patrones por zona o proceso.
Por qué desglosar el motivo cambia las soluciones posibles
Una merma por caducidad se soluciona ajustando la rotación de stock o las compras; una merma por rotura puede requerir cambios en cómo se almacena o manipula el producto. Sin ese desglose, cualquier medida que se tome es una apuesta a ciegas.

Cómo usar el registro de mermas para reducirlas con el tiempo
Revisar periódicamente qué categorías de producto o qué procesos generan más mermas permite priorizar los cambios que más impacto van a tener, en lugar de intentar mejorar todo a la vez.
Preguntas frecuentes
¿Qué nivel de merma se considera normal?
Depende mucho del sector y del tipo de producto; no existe un porcentaje universal, pero comparar tu propia evolución en el tiempo es más útil que compararte con una cifra genérica.
¿Debo registrar mermas muy pequeñas?
Si son recurrentes, sí: aunque cada una sea pequeña, sumadas pueden representar una pérdida significativa que pasa desapercibida si no se agregan los datos.
¿Las mermas tienen algún tratamiento fiscal específico?
Con carácter general puede haberlo dependiendo del tipo de producto y del motivo de la merma; consulta con tu asesoría fiscal cómo debe reflejarse correctamente en tu caso.
Sigue leyendo
Consulta también cómo controlar caducidades de productos en stock y cómo calcular el margen de beneficio por producto.



