El mantenimiento correctivo es el que se hace cuando un equipo ya ha fallado, a diferencia del preventivo, que busca evitar el fallo antes de que ocurra. Ambos son necesarios, pero conviene registrarlos de forma diferenciada para entender qué está pasando realmente con cada equipo.
Qué conviene registrar de cada avería
- Equipo afectado y fecha de la avería, para construir un historial por máquina.
- Causa identificada, cuando sea posible determinarla, y no solo la reparación realizada.
- Tiempo de parada y coste de la reparación, para valorar el impacto real.
Por qué un equipo con averías repetidas suele necesitar más que una reparación puntual
Si un mismo equipo aparece varias veces en el registro de averías en poco tiempo, probablemente el problema de fondo no se está resolviendo con reparaciones puntuales, y conviene revisar si necesita una intervención más profunda o su sustitución.

Cómo el mantenimiento correctivo puede ayudar a mejorar el preventivo
Revisar los patrones de avería con el tiempo (qué falla, cuándo y por qué) aporta información valiosa para ajustar el plan de mantenimiento preventivo, de forma que algunas averías correctivas se conviertan en revisiones programadas.
Preguntas frecuentes
¿El mantenimiento correctivo siempre es evitable?
No completamente; algunos fallos son difíciles de anticipar por muy buen mantenimiento preventivo que se haga, pero un buen registro ayuda a reducir su frecuencia con el tiempo.
¿Debo registrar también las averías menores que se resuelven al momento?
Si son recurrentes en el mismo equipo, sí: aunque cada una parezca poco relevante, el patrón acumulado puede indicar un problema mayor.
¿Cómo decido si conviene reparar o sustituir un equipo?
Comparando el coste acumulado de reparaciones frente al coste de un equipo nuevo, y considerando también el tiempo de parada que cada avería genera en la actividad.
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