Calcular el precio de una hora dividiendo solo el salario entre las horas trabajadas suele infravalorar el precio real, porque no todo el tiempo de una persona es facturable: hay horas dedicadas a tareas internas, formación o administración que también hay que cubrir.
Qué conviene tener en cuenta al calcular la hora facturable
- Coste total de la persona, no solo el salario bruto, incluyendo seguridad social y otros costes asociados.
- Porcentaje real de horas facturables sobre el total de horas trabajadas, que casi nunca es el 100%.
- Margen deseado, además de cubrir el coste, para que la actividad sea rentable.
Por qué las horas no facturables encarecen la hora facturable
Si de 8 horas de jornada solo 5 son realmente facturables al cliente, el coste de esas 8 horas debe repartirse entre esas 5, no entre las 8, lo que eleva el precio real de cada hora facturable por encima de lo que parece a primera vista.

Cómo usar este cálculo para poner precio a un proyecto
Una vez calculado el coste real de la hora facturable, se puede aplicar a la estimación de horas de un proyecto para llegar a un presupuesto con base sólida, en lugar de fijar un precio por intuición o por lo que cobra la competencia.
Preguntas frecuentes
¿Qué porcentaje de horas facturables es razonable esperar?
Varía mucho según el tipo de actividad y de cliente; lo importante es medir tu propio porcentaje real en lugar de asumir una cifra genérica del sector.
¿Debo tener el mismo precio de hora para todos los servicios?
No necesariamente; algunos servicios pueden requerir mayor especialización o generar más valor, lo que puede justificar un precio de hora distinto según el tipo de trabajo.
¿Cómo afecta esto a la decisión de facturar por hora o por proyecto?
Tener claro el coste real de tu hora facturable te da una base sólida para decidir cuál de las dos modalidades te conviene más en cada caso.
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Consulta también cómo elegir entre facturar por proyecto o por horas y cómo calcular el coste real de un empleado.



