Pedir un testimonio a un cliente en el momento equivocado, o con una pregunta demasiado genérica («¿qué te ha parecido?»), suele dar como resultado frases vagas que aportan poco a la hora de convencer a un cliente nuevo.
Cuándo conviene pedir un testimonio
- Justo después de un resultado positivo claro para el cliente, cuando la satisfacción está fresca.
- Tras resolver bien un problema, que suele generar testimonios especialmente convincentes.
- De clientes con perfil similar a los que quieres atraer, para que el testimonio resulte cercano a tu público objetivo.
Por qué una pregunta concreta da mejores testimonios que una genérica
Preguntar «¿qué problema tenías antes y cómo te ha ayudado esto?» suele dar respuestas mucho más útiles y creíbles que preguntar simplemente si el cliente está contento, porque conecta el testimonio con una situación reconocible para otros clientes potenciales.

Cómo organizar los testimonios para poder usarlos
Guardar los testimonios en un único lugar, con el permiso del cliente para usarlos públicamente y clasificados por tipo de problema resuelto, facilita mucho encontrar el testimonio adecuado para cada situación comercial concreta.
Preguntas frecuentes
¿Necesito el permiso explícito del cliente para publicar su testimonio?
Con carácter general es recomendable contar con su consentimiento claro antes de publicarlo, especialmente si se incluye su nombre o el de su empresa.
¿Cuántos testimonios necesito para empezar a usarlos?
No hace falta esperar a tener muchos; incluso dos o tres testimonios bien elegidos y concretos pueden aportar más credibilidad que una lista larga de frases genéricas.
¿Debo pedir testimonios en vídeo o por escrito?
Ambos formatos pueden funcionar; el vídeo suele transmitir más autenticidad, pero el testimonio escrito es más fácil de conseguir y de reutilizar en distintos contextos.
Sigue leyendo
Consulta también cómo gestionar las reseñas y la reputación online y cómo gestionar encuestas de satisfacción de clientes.



